Sabiduría Antigua, Respuestas Modernas

March 2012Monthly Archives

Conexión de la Luna Nueva de Aries

“Una noche tiene el poder de crear aperturas para ordenar  cada área de tu vida para el año siguiente”

–Michael Berg

Querido amigo.

A menudo en la vida las cosas no salen de acuerdo a los planes. No importa qué hagamos, parece que la Ley de Murphy (lo que puede salir mal saldrá mal) está en funcionamiento.

Para eliminar este obstáculo, la Luz nos dio el mes de Aries, que está imbuido con el poder esencial del orden.

Aries es el primer mes del año de acuerdo con los signos astrológicos, y sus primeros 12 días son críticos para afectar los 11 meses que le siguen. Esta gran revelación fue explicada por primera vez por Rav Isaac Luria, el gran kabbalista del siglo XVI, quien llama al mes de Aries “el padre de los 12 signos”.

Cada uno de los primeros 12 días de Aries corresponde, respectivamente, a cada uno de los siguientes 12 meses.  Por ejemplo, el día uno de Aries corresponde al mes de Aries, el día dos a Tauro (el segundo mes en el calendario), día tres a Géminis, y así . ¿Por qué es esto importante? Porque como pienses y actúes en estos 12 días, afecta la forma y futuro de los meses siguientes.

Impregna tu vida con orden.  Acompáñanos para la conexión de la Luna Nueva de Aries.  Se revelarán ntiguos secretos kabbalísticos para ayudarte a aprovechar al máximo este periodo increíble del año.

¡Esta es también una gran oportunidad para conocer más gente que está estudiando Kabbalah!

Encuentra una Conexión de Luna Nueva de Aries cerca de ti. Juntarte con otros estudiantes y un maestro  llevará tus estudios a un nivel mucho más profundo.

Sabiduría sobre una pierna

Un estudiante se acercó en una oportunidad a un sabio muy versado en las doctrinas espirituales y las artes místicas. Le pidió al maestro que lo instruyera en todos los secretos sublimes de la vida, que le explicara todos los grandes misterios del cosmos que se encuentras ocultos en los libros sagrados. Y preguntó si todo esto se podía hacer durante el tiempo en que una persona permanece equilibrada sobre una sola pierna.

El gran sabio consideró con mucho cuidado su petición. Sonrió y respondió: “Ama a tu prójimo como a ti mismo. Todo lo demás es comentario. Ahora ve y aprende”.

Amar a nuestros vecinos (o a nuestros enemigos, dado el caso) no tiene nada que ver con la moral o la ética. Más bien, la Kabbalah enseña que el amor es un arma formidable para promover nuestra causa en la vida, la cual es simplemente obtener alegría y satisfacción verdadera. En otras palabras, nos beneficiamos.
Yehuda Berg

Conexión corazón-mente

Cuando pensamientos obsesivos (preocupaciones, ansiedad, temor, pesimismo, incertidumbre y fantasías negativas) nos invaden, podemos “recuperar nuestras mentes” al abrir nuestro corazón.

Los corazones fríos son entradas para una arremetida de pensamientos improductivos y dañinos. Cuando nuestros corazones se vuelven abiertos y cálidos, sellamos éstas entradas de una vez por todas.
Yehuda Berg

Vivir en temor

Generalmente vemos el ego como algo malo pero, en realidad, está destinado a ser como el motor para manejar nuestro crecimiento espiritual. La clave es aprender cómo utilizarlo.

Toma como ejemplo el temor. En la mayoría de los casos, paraliza a las personas. Pero si le das la vuelta, puede ser una poderosa fuerza motivadora. Esto requiere un cambio en los paradigmas de la conciencia, en lugar de girar todo el día sobre el eje “no soy suficiente”, podemos en cambio decir, “y qué si no soy suficiente. Lo intentaré de todos modos”.

Tsadikim (hombres y mujeres que dominan sus egos y se convierten en seres completos) siempre viven en temor, su temor es que no están haciendo lo suficiente para revelar sabiduría, ayudar a otros y al mundo. Es éste temor saludable lo que los maneja.

¿No sabes cómo comenzar? Mientras damos pequeños pasos de acción, la Luz comienza a revelarse por sí misma y aquello que necesitamos hacer se vuelve claro.

“Haz para mí una abertura no más grande que el ojo de una aguja y yo abriré para ti las puertas de los cielos” —El Zóhar.
Yehuda Berg

Más de lo que la vista alcanza a ver – Del 18 al 24 de marzo de 2012

El deseo del Creador de compartir la Luz con nosotros es incluso mayor que nuestro deseo de recibirla. Estamos destinados a tenerlo todo. No obstante, creamos barreras para esa Luz con nuestro ego, envidia, juicio a los demás, ira, inseguridad; elementos que deterioran nuestra conexión con la Luz.

Confiar solamente en nuestros cinco sentidos es una de las razones de nuestra desconexión. Creemos las cosas que vemos.

Caemos en la ilusión. Caemos en la idea de que si alguien tiene más dinero que nosotros, puede hacer más que nosotros. O creemos que cuando vemos una “familia perfecta” significa que no tienen los problemas, inseguridades y percances que nosotros tenemos.

Tan pronto como nos creemos la falsa realidad de los cinco sentidos, le damos fuerza a la envidia o, peor aún, al odio.

Es importante recordarnos constantemente lo siguiente: Nunca vemos el panorama completo con nuestros cinco limitados sentidos.

Esta semana, ¡trata de mantener en mente que las cosas rara vez son lo que parecen! Entiende que lo que observas en el comportamiento de alguien no es el panorama completo de lo que realmente está ocurriendo en su vida.

Está abierto a ver el panorama completo, busca la verdad y no sólo lo que puedes ver. Esto te ayudará a abandonar tu envidia o frustración hacia los demás y, en su lugar, enviar amor y Luz. Esto es todo lo que necesitaremos hacer en cualquier momento para reconectar con la Luz.
Todo lo mejor,

Yehuda
Secuencia de los 72 Nombres conectada a esta semana

 

A medida que cierro mis ojos, abro mi corazón y tengo la certeza de que la realización que busco está ahí para mí.

Alejo celos, pensamientos envidiosos, palabras hirientes hacia los demás fuera de mi alma, permitiendo que la Luz y la compasión entren.

Estoy feliz por mis amigos y su buena fortuna.

Hacer que nuestras oraciones sean contestadas

De acuerdo con los kabbalistas, todo lo que está escrito en la Biblia tiene un significado espiritual más profundo y que va más allá de la historia o la descripción física. Por lo tanto, cuando leemos que el Creador le pide a Moisés que oriente al pueblo a construir un Tabernáculo en medio del desierto, no sólo estamos leyendo sobre la construcción de una estructura física, sino también de un espacio metafísico mediante el cual podemos conectar con la Luz.

Cuando el Creador dice: “Construyan un lugar para Mí, una casa donde pueda estar dentro de ustedes”, en realidad está diciendo “Construyan un lugar dentro de ustedes, en su corazón y alma, donde yo pueda formar parte de ustedes”. Abandona las estupideces, la ira y la negatividad. Saca la oscuridad que te separa de la realización verdadera. Deshazte de la depresión y el juicio. Renuncia al egoísmo, la mentalidad de “sólo me ocupo por mí mismo”. ¿Por qué? Porque cuando nos deshacemos de todas estas cosas, podemos crear espacio para la Luz.

Tal vez algunos de ustedes se preguntarán: si todos somos parte de Dios y nosotros podemos crear esta unidad con el Creador, ¿entonces por qué necesitamos lugares para reunirnos y conectar? ¿No podemos simplemente conectarnos desde casa?

La respuesta es no. El Creador le estaba diciendo a Moisés que creara un lugar donde pudiera existir la sensación de unidad mediante el intercambio de amor; un lugar al que todos podríamos acudir cuando estuviéramos cabizbajos o deprimidos, cuando estuviéramos felices o emocionados, o inclusive simplemente cuando sintiéramos la necesidad de estar con las personas que nos importan.

Por un lado, sí, podemos conectar con la Luz por nosotros mismos. Cada uno de nosotros recibió un hilo de vida, y con este hilo podemos ser más como el Creador. Pero como somos humanos y tenemos nuestras debilidades, necesitamos otros hilos, otra energía con la cual combinarnos y crear esta unidad. Necesitamos lugares compartidos para decir “Oye, me equivoqué. Por favor, perdóname”. Así como necesitamos crear un Tabernáculo metafísico interno, también necesitamos crear un Tabernáculo físico externo para todos nosotros.

Hay un relato sobre un gran kabbalista, quien poseía una energía increíble, que entró en un lugar de adoración. Sin embargo, tan pronto como llegó, le dijo a un hombre sentado cerca de la puerta: “No puedo entrar ahí. Está tan lleno de oraciones, tan lleno de energía, tan lleno de los deseos y lágrimas de las personas. No puedo entrar”.

Sorprendido y confundido, pero muy al tanto del poder y energía de este gran kabbalista, el hombre respondió: “Pues, ¿no es eso lo que queremos de un lugar de oración? ¿No queremos estar llenos de todas esas cosas?”.

“No”, dijo el kabbalista. “No queremos que permanezcan ahí. Queremos que se eleven a los Mundos Celestiales donde el Creador pueda recibirlas. Y la razón por la que éstas no suben es porque todas estas lágrimas y todas estas personas están llorando solas, no están juntas. No hay unicidad, no hay unidad en este lugar. Y por lo tanto, toda esta energía permanece aquí y no puede ser liberada al cielo”.

A través de esta historia, podemos aprender que nuestro poder para hacer cambios, para realmente hacer una diferencia y hacer que nuestras oraciones sean contestadas, sólo es posible si somos parte de algo más grande que nosotros mismos. Cuando hablamos de un Tabernáculo, estamos hablando de un lugar donde nos reunamos con otras personas en el mismo campo de juego, un lugar donde la gente pueda verse a los ojos y quererse, un lugar donde podamos decir “lo siento” y un lugar donde podamos decir “gracias”.

La energía de esta semana nos recuerda que ningún hombre es una isla. No podemos hacer nuestro trabajo espiritual solos. Necesitamos tener gente que nos rodee y mediante la ocupación verdadera unos por otros, a pesar de nuestra diversidad y diferencias, poder construir un lugar donde exista el amor.

Si te gustó por favor compártelo con un amigo.

Karen Berg

Como a ti mismo

La compasión por otros comienza en casa. Tan importante como es ser generoso y compasivo con los demás, lo es ser generoso y compasivo con nosotros mismos. Estamos familiarizados con la frase “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Las palabras clave aquí son “como a ti mismo”.

Si nuestro vaso está vacío, ¿entonces qué amor tendremos para compartir con los demás?
Yehuda Berg

Empujar hacia la grandeza

Hay un relato sobre un hombre que le reza a Dios pidiéndole una manera de acercarse a Él, y su oración es contestada cuando Dios le dice: “¿Ves esa gran roca allá abajo? Empújala”.

Naturalmente, el hombre corre hacia la roca y, con toda su fuerza, comienza a empujar, empujar y empujar. Pero la roca no se desliza ni un poquito. Pasan los días y nada ocurre. El hombre está fanático y se rehúsa a rendirse ante la frustración y la fatiga. Pasan las semanas, los meses, los años, y la roca aún permanece en el mismo lugar donde la encontró.

Después de diez años trabajando con toda esta carga, le grita a Dios: “He estado empujando esta roca por diez años. No puedo moverla. ¡¿Por qué me darías la tarea de empujar algo que no puedo mover?!”.

“No dije que la movieras. Dije que la empujaras”, responde Dios. “Moverla es mi trabajo. Pero mírate ahora. Cuán hermosa está tu figura. Mira cuán fuerte estás hoy como resultado de tu trabajo arduo. Estabas débil cuando viniste a mí hace diez años. Ahora mira en lo que te has convertido a través del esfuerzo de empujar esta roca”.

Envidia, ira, miedo, duda – estas fuerzas son nuestra roca. Amor, felicidad, valentía, certeza – estos poderes son las recompensas de resistir nuestra tendencia a rendirnos ante dichas fuerzas.

Hacer resistencia es lo que nos transforma en algo grande.
Yehuda Berg

Igualdad de condiciones

“¿Por qué algunas personas tienen tanto mientras yo tengo tan poco?”. Todos hemos experimentado esta sensación; y lo más probable es que nos hayamos sentido pésimo al hacerlo. Con frecuencia, nos sentimos impotentes por nuestra carencia material. Pero como mi padre, el Rav, nos recuerda: La carencia física nunca es la razón por la que no hacemos lo que queremos hacer en este tiempo de vida.

Algunos de los personajes más revolucionarios de la historia fueron hombres y mujeres que eran pobres o tenían alguna incapacidad física. No observes la vida de otra persona y pienses que lo que ésta tiene es mejor que lo que tú tienes. Nadie es más poderoso que tú. Si quieres cambiar el mundo, hacer de éste un mejor lugar, puedes hacerlo con la misma facilidad que una persona que tiene dinero, o atractivo físico, o carisma, o…

Existe una igualdad de condiciones. No permitas que algo o alguien se interponga en el camino de ser lo que necesitas ser y de hacer lo que viniste a hacer en este mundo.
Yehuda Berg

Te rompe el corazón

“Hay una llave para cada cerradura, pero si la cerradura no abre, un ladrón valiente la romperá. El Creador ama a una persona que rompe su propio corazón para entrar en la casa del Creador”. – El Maguid de Mezritch, místico del siglo XVIII

La sabiduría de la Kabbalah es simple, pero no es fácil. Esta semana hemos hablado sobre el concepto de la compasión y de abrir nuestro corazón. Algo muy difícil de lograr. Es por ello que el Maguid se refiere a esto como una cerradura que hay que romper. ¿Y la casa del Creador? Amor puro. 100% orgánico. Sin conservantes.
Yehuda Berg