Sabiduría Antigua, Respuestas Modernas

May 2013Monthly Archives

En nuestras mentes

Frecuentemente, las cosas parecen más aterradoras y difíciles en nuestra mente de lo que realmente son.

En nuestras mentes hacemos montañas a partir de granos de arena; creamos grandes dramas de conflictos minúsculos y vemos el trabajo que necesitamos hacer como algo infranqueable.

La buena noticia es que siempre puedes cambiar de parecer.
Yehuda Berg

Cambio inevitable

El cambio es inevitable. Nos guste o no, es la naturaleza de este mundo el empujarnos a evolucionar y convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos.

Lo único que depende de nosotros es si realizaremos esta transformación de manera proactiva o reactiva.

Es mucho menos doloroso escoger el cambio proactivo que esperar hasta que seamos forzados a cambiar.
Yehuda Berg

Imagina

Toma un momento para imaginar un mundo con más personas que muestren genuino interés y cuidado por otros pero sin pedir nada a cambio.

Con los ojos de tu mente, observa un planeta en el que las personas saltan a cada oportunidad de ayudar a su prójimo incluso cuando significa retrasar sus propias gratificaciones.

Visualiza un lugar en el que cada uno coloca las necesidades de los demás antes de las suyas propias.

Ese mundo comienza contigo y conmigo.
Yehuda Berg

Reinvéntate

Nuestro pasado no dictamina quienes somos.

Sin importar dónde hemos estado o qué hemos hecho en el pasado, el que podamos cambiar es un obsequio de Dios. ¡Podemos convertirnos en la persona que siempre hemos soñado ser!

Todos tenemos el poder de reinventarnos como alguien mejor de lo que éramos ayer.
Yehuda Berg

Nuestra negatividad

Cuando hablamos acerca de trabajar en “nuestra” negatividad, decir que es “nuestra” no es del todo cierto.

En realidad, la única verdad eterna es la de nuestra alma, la cual es ya perfecta como está.

Remover nuestra negatividad es simplemente quitar aquellas capas endurecidas que no nos permiten ver la verdad de nuestra perfección interior.
Yehuda Berg

¿Qué sigue? – Del 26 de mayo al 1 de junio de 2013

Recientemente, un comercial de automóviles captó mi atención. Mientras mostraba una nueva línea de productos con opciones innovadoras, el narrador dijo: “Los trofeos y los premios pueden elevarte, pero también pueden retenerte. A menos que preguntes ¿Qué sigue?”.

La primera idea que tomé a partir de esto es que si permanecemos abiertos, podemos encontrar sabiduría incluso en los lugares menos probables (¡sí, incluso en un comercial para automóviles!). Pero hay una lección más importante que ese comercial transmite, uno que es muy oportuno ya que concierne a las enseñanzas de la Kabbalah.

Existe una energía en el cosmos en esta semana que puede hacernos propensos a sentir nostalgia. Tal vez nos encontremos realizando varios viajes en la autopista de la memoria y nos sintamos como Ed Bundy. Si puedes recordar, Ed era un personaje en la serie de televisión “Casado y con Hijos” (Married with Children). Él era más o menos un saco de papas y, desde su cómodo sofá, Ed recordaba los días de gloria en los que hacía touchdows para el equipo de futbol americano de su escuela secundaria.

Todos tenemos un poco de esta cualidad dentro de nosotros. Encontramos comodidad en el orgullo de nuestro pasado, ya sea en los trofeos que hemos ganado, los tratos de negocios que hemos realizado o incluso los hijos que hemos criado.

La verdad es que, sin importar quién eres, todo lo que has alcanzado hasta ahora es simplemente un pequeño destello de todo lo que puedes alcanzar. Debido a que descansamos en los laureles del ayer nos sentimos saciados y el apetito que una vez nos motivó para manifestar grandes cosas disminuye. Es importante estar orgulloso de nosotros mismos y apreciar todo lo que hemos hecho, pero no a expensas de nuestro crecimiento continuo.

Incluso si tienes 85 años de edad, has encontrado la cura para una enfermedad mortal y ganas el Premio Nobel de la Paz, mientras estés en esta tierra, siempre existe algo más por hacer.

Lo que hemos alcanzado hasta ahora es limitado, pero el potencial de todo lo que podemos hacer permanece ilimitado. Preguntarnos a nosotros mismos “¿Qué sigue?” puede propulsarnos para merecer mayores alturas de plenitud.

Todo lo mejor,

Yehuda

 

Secuencia de los 72 Nombres conectada a esta semana

Mis ojos y mi corazón permanecen enfocados en la meta final en todo momento. ¡Despierto la persistencia y la pasión para nunca –y eso significa nunca– conformarme con menos!

Escuchar los mensajes

El universo está contantemente enviándonos mensajes, pero para escucharlos necesitamos estar en silencio.

Los mensajes pueden provenir de algo que escuchamos en una cafetería o a través de una sincera conversación con un amigo.

Habla menos y escucharás mucho más.
Yehuda Berg

En quien estamos destinados a convertirnos

La persona en quien estamos destinados a convertirnos es virtualmente irreconocible para la persona que somos hoy en día.

Esto sugiere algunas verdades espirituales profundas, entre las que se encuentran: que estamos lejos de alcanzar todo nuestro potencial; que nuestros sueños nunca son demasiado grandes y, lo más importante: que no tenemos idea de lo que somos realmente capaces.
Yehuda Berg

La búsqueda de la felicidad

La búsqueda de la felicidad es algo complicado.

Buscamos la felicidad al perseguir el dinero, la aprobación, el sexo, las drogas, la comida… ¡y la lista continúa! Aún así, mientras más nos regodeamos en estas cosas, más vacios tendemos a sentirnos después de que la euforia inicial se agota.

La felicidad no ocurre al perseguirla constantemente.

La felicidad es un resultado. Es el producto de crear nosotros mismos una vida llena de sentido y propósito.
Yehuda Berg

Controlar nuestro destino

¿Estás consciente de que tienes el control sobre tu propio futuro? Incluso aquellos de nosotros que somos espirituales y sabemos que esto es verdad, tenemos la tendencia a olvidar el poder innato que tenemos sobre nuestro destino.

La ley espiritual de causa y efecto establece que las acciones positivas tienen resultados positivos mientras que las acciones negativas crean caos.

Es lo que escogemos, y la forma en que tratamos a los demás, lo que determina nuestro futuro mismo.

Lo que ocurrirá mañana depende de cómo somos el día de hoy.
Yehuda Berg