Sabiduría Antigua, Respuestas Modernas

February 2014Monthly Archives

Compartir¡Hay tanto potencial para la felicidad, el amor y la transformación es este universo! Sin embargo, hay un truco para recibir esta Luz: Debemos aprender a inyectar la energía de compartir en cada uno de nuestros esfuerzos.

Hoy, intenta formas simples de incluir a otros en lo que hagas diariamente. Haz un esfuerzo para mantener la puerta abierta para alguien que viene detrás de ti. Sonríe más en la oficina. Termina de escribir esas notas de agradecimiento que ibas a hacer. Esfuérzate por escuchar a un amigo.

El universo ofrece oportunidades para compartir si estamos abiertos y listos para recibirlas. Y cuando aprovechamos estas oportunidades y compartimos, podemos cambiar el mundo para mejor.

Karen Berg

El final del espectáculo

Una vez conocí a un joven que encontró la mayor reserva de gas natural en los Estados Unidos. De la noche a la mañana se convirtió en alguien increíblemente adinerado y no sabía qué hacer. De pronto, tenía todo el tiempo y todo el dinero del mundo para festejar, y él creía que ya no había nada por lo cual trabajar. No pasó mucho tiempo antes de que se formara un séquito que complaciera todos sus caprichos, así que cuando comenzó a beber demasiado, su grupo de amigos no quería que él se enderezara o que cambiara porque eso significaría que ellos también tendrían que cambiar.
Entonces un día, las autoridades encontraron su bote flotando abandonado en Miami Beach. A él nunca lo encontraron.
Así que la pregunta es: ¿Toda esa riqueza fue una bendición? La respuesta es no. No fue una bendición. Fue una prueba.
La mayoría de las cosas que recibimos en este mundo son pruebas, no son bendiciones. Lo importante nunca es lo que tenemos, sino lo que haremos con ello.
Incluso la oscuridad que experimentamos es una prueba. En un microsegundo, todo lo que somos, todo lo que hemos hecho, todo nuestro valor puede cambiar. Un accidente, un ataque al corazón, un accidente cerebro-vascular… lo que se te ocurra. En un segundo, todo lo que creemos que somos se convierte en nada. Lo único que perdura es lo que hemos hecho.
Al final de nuestro espectáculo, cuando vayamos “arriba”, ¿podremos decir que el mundo se convirtió en un lugar mejor porque existimos? ¿Afectamos la vida de los otros en forma positiva? ¿Usamos los momentos oscuros y las dificultades en nuestra vida para ayudarnos a que nuestra certeza y conciencia creciera?
Tómate un momento para pensar sobre las pruebas que estás enfrentando hoy, y luego piensa en tres maneras en las que puedes usarlas para ayudarte en tu crecimiento espiritual.

Karen Berg

Vive y deja vivir

Generalmente como seres humanos vemos el vaso medio vacío: vemos a las personas e inmediatamente las juzgamos por sus errores. La mayoría de nosotros no ve a otro ser humano y dice automáticamente: “¡Vaya! ¡Qué maravilloso eres!”. Usualmente comenzamos buscando las fallas, aquellos aspectos que parecen oscuros para nosotros.
Hoy, tómate el tiempo de dar un paso hacia atrás y apreciar a los que te rodean. Quizás sus valores sean diferentes a los tuyos. Quizás su estilo de vida sea diferente del tuyo. Quien quiera que sean, date cuenta de que es tu trabajo aceptarlos, tal como son, como parte de tu vida.
Por último recuerda esto: En el momento en el que decidimos juzgar cómo vive otra persona, entonces nos ponemos en el rol del Creador. Y no somos el Creador. Nadie lo es.
Karen Berg

 

Inspirar cambio

Inspirar el CambioRecientemente alguien me preguntó: ¿Cuál es la mejor manera de inspirar a otras personas a que cambien y descubran su espiritualidad?

Yo respondí que la única forma de inspirar cambio en otros es ser el tipo de persona que queremos ser, la mejor versión de nosotros mismos. No puede haber coacción en la espiritualidad porque no sabemos cuándo un alma está lista para dar el siguiente paso.

De hecho, la Kabbalah nos enseña que deben cumplirse dos condiciones previas para que nosotros le digamos a alguien más qué hacer:
1. Debemos asegurarnos de que la persona nos escuchará y que pidió nuestra ayuda.
2. Debemos amar a esa persona de verdad, y que nuestro amor y deseo no tenga intenciones ocultas.
Lo esencial es esto: si nos volvemos como la Luz, si nos volvemos una fuerza en nuestra vida, entonces aquellos que nos rodean verán esto y seguirán nuestro ejemplo naturalmente.

Karen Berg

¿Qué son las complicaciones?

En el camino de nuestra vida, generalmente no anticipamos que algunas veces nuestro proceso necesita tener complicaciones, cosas que se interpongan en nuestro camino. Pero ¿por qué tiene que ser de esta forma?
En esencia, mientras más difícil es el proceso, más capaz se vuelve el individuo, más fuerte es la vasija y más alto puede subir la persona en la escalera espiritual.
Cada uno de nosotros ha sido puesto exactamente en la situación correcta para volvernos la Luz más brillante posible. Cada dificultad que experimentamos es una oportunidad para ascender al siguiente peldaño.
La clave es prestar atención a esas cosas que están a nuestro alrededor para que así podamos crecer a partir de ellas.

Karen Berg

 

La verdad resuena

La verdad resuena. Por ello, cuando profundizamos en otras prácticas espirituales, puede que encontremos que de hecho se alinean con las cosas que estamos aprendiendo en nuestro camino espiritual.

No sé cuántas veces he escuchado a gente que ha aprendido un poco de Kabbalah decir: “¡Vaya! Esto suena como algo que ya aprendí antes”, o “Siempre he sabido esto”. La razón por la que se sienten así es porque si lo que están estudiando es ciertamente una enseñanza espiritual que atrae energía positiva al mundo, entonces es Luz. Es energía.

Cuando trabajamos con energía, sabemos que no existe tal cosa como “mi Luz” o “tu Luz”. Todas las enseñanzas espirituales contienen una esencia central de verdad, de Luz. Varios caminos espirituales son simplemente vehículos para llevarnos a esa la Luz.

Karen Berg

Todo un mundo para nosotros

Karen_CirculosPuede que no nos demos cuenta, pero la vida es fugaz y pasa en un abrir y cerrar de ojos. Así que parece extraño que con frecuencia actuemos como si tuviésemos muchos años para vivir y como si nuestros pensamientos y acciones no tuvieran efectos o consecuencias.
Pero la verdad es que una sola acción positiva, una acción de certeza, puede afectar el mundo entero.

¿Cómo?

Considera esto: Cada persona tiene muchos roles en esta vida: hermana, hermano, madre, padre, empleador, empleado y así sucesivamente. Cada vida afecta las vidas de todos aquellos que se encuentran en el mismo círculo y lo que ocurre en ese círculo se extiende hacia afuera incrementándose en un efecto dominó. A la larga, el mundo entero puede ser afectado por una sola persona, y cada persona es un mundo entero en sí misma.

Por ello, debemos entender completamente que cada acción que tomamos, todo lo que hacemos, se conecta con alguien quien inevitablemente será afectado por ella.

Desarrollar auténtico cuidado por los demás

Recientemente alguien me hizo esta pregunta: ¿Cómo desarrolla uno un deseo auténtico de cuidado para la humanidad y el mundo? 
Para ser sincera, esta es una pregunta difícil de responder. Pero un punto que siempre enfatizo es este: Ya sea que te des cuenta o no, todos tenemos dentro una enorme cantidad de ganas de cuidar de los demás. Usualmente, expresamos estas ganas de cuidar de los demás con personas dentro de nuestros propios circulos, círculos que puede que incluyan amigos y familia (padres, hijos, hermanas y hermanos, cónyuges, abuelos, etc.). La idea es transferir estas ganas de cuidar de los demás hacia afuera de nuestros círculos personales y con el tiempo a la humanidad entera.
¿Cómo alcanzamos esto en un nivel práctico? Aquí están algunos consejos útiles:
Deberíamos tratar a aquellos con los que interactuamos a diario con el mismo cuidado con el que trataríamos a alguien de nuestros propios círculos, teniendo presente que cada persona tiene una chispa del Creador dentro. Imagina lo que sientes por tu hija o hijo y con ese mismo sentimiento pregúntale a alguien con quien trabajas que parece estar deprimido o triste: “¿Estás bien? ¿Puedo ayudarte en algo?”. El mundo sería un lugar diferente si todos tuviéramos esta conciencia a diario.
Cuando rezamos, debemos rezar primero por alguien más y sólo después rezar por nosotros mismos. Al Creador realmente le interesa ver nuestro desarrollo espiritual: ¿Sólo estamos interesados en nosotros mismos y en “nuestra gente”? ¿O estamos verdaderamente interesados en el ambiente en general y en la humanidad como un todo?
Adoro la analogía de un gimnasio. Cuando comenzamos a ejercitarnos a diario, nos fortalecemos. De la misma manera, cuando comenzamos a concentrarnos en cuidar a aquellos fuera de nosotros mismos, desarrollamos una vasija que puede hacer mucho más de lo que hace hoy.
Al final, todo lo que hacemos o dejamos de hacer por otras personas eventualmente se correlaciona con lo que se hace o se deja de hacer por nosotros

Karen Berg

 

Relaciones

Muchas veces, las personas me hacen preguntas sobre relaciones, y yo siempre les digo que para que haya amor en una relación, debe haber una interdependencia entre dos personas. No puede haber amor cuando cada persona piensa sólo en ella misma. De hecho, el énfasis en el “yo” es lo que hace que la mayoría de las relaciones fracasen.

Cuando estás en una relación con alguien simplemente por un propósito egoísta (sin importar cuál sea), la relación es genial por un rato, pero luego muere. Sin embargo, cuando hay una unión espiritual, cuando dos personas están en el mismo nivel espiritual; cuando su conciencia, energía y propósito es crear y hacer cosas juntos eso cambiará la forma en la que el mundo existe, así se formará una base sobre la cual el amor verdadero puede crecer y durar.

Karen Berg

Tú tienes un don

Winston Churchill dijo una vez: “De lo que tenemos vivimos. De lo que damos hacemos una vida”. 
No nos pusieron en este planeta sólo para “existir” durante un corto periodo de años. Cada uno de nosotros ha sido bendecido con algo, y nuestro tiempo en este planeta es para tomar lo que se nos ha dado y hacer algo con eso.
Así que la pregunta para hoy es: ¿Qué estamos haciendo con el don que tenemos? Por ejemplo, si una persona es un buen atleta, ¿se toma un tiempo para ayudar a los niños que quieren mejorar sus habilidades pero que quizás nunca puedan pagarse un entrenador? O por ejemplo una persona que es inteligente. ¿Usa esa persona su inteligencia para ayudar a otros y al mundo a mejorar? ¿Qué hay de una persona que tiene riquezas? ¿Esa persona usa parte de sus riquezas para ayudar a algo más grande que ella misma?
Debemos hacernos estas preguntas porque realmente, de acuerdo con los kabbalistas, nada en nuestra vida es realmente nuestro. Incluso el número de años que tendremos en este planeta nos es prestado con un propósito, y ese propósito es conectar con la Luz y compartir esta Luz con el resto del mundo.

Karen Berg