Sabiduría Antigua, Respuestas Modernas

February 2014Monthly Archives

Cómo tener más

Si tengo cien dólares y regalo un dólar, ya no sigo teniendo cien dólares ¿verdad? Tengo noventa y nueve. En el mundo material, si regalo algo, entonces inevitablemente tengo menos de eso que di.

En espiritualidad, por el contrario, tratamos con energía que no disminuye, la energía a la que los kabbalistas se refieren como “Luz”. Míralo de este modo: Si tomo una vela y la uso para encender otras cien velas, la luz de la primera vela no cambia o disminuye. Por el contrario, la Luz total de la habitación se incrementa.

Según los principios de la espiritualidad, mientras más compartimos nuestra Luz, más Luz creamos para todos, incluyéndonos.

Karen Berg

Se trata de TODOS nosotros

Cuando comenzamos a estudiar espiritualidad, puede que las cosas mejoren notablemente en nuestra vida, pero no debemos olvidar que hay una enorme cantidad de dolor y caos en este mundo, hay muchas almas que no pueden ni siquiera concebir la posibilidad de vivir una vida con Luz.
¿Quiénes son esas personas?
Primero, son aquellos que dicen: “¡Oye! ¿Para qué necesito esto? Ya yo tengo mi vida. Sé lo que es bueno para mí. Puede que no sea la mejor persona del mundo, pero tampoco soy la peor. Yo estoy bien”.
También están esas almas que viven una vida tan repleta con el gran “Yo” que sienten que no tienen esperanza de vivir algo mejor, que no tienen manera de alcanzar una meta espiritual, no tienen forma de cuidar de otro ser humano, o cuidarse ellos mismos.
Claro que todos queremos cosas para nosotros mismos: Cada persona tiene un deseo natural de recibir. Pero cuando entendemos las reglas espirituales, aprenderemos que la única forma en la que podemos crear bendiciones duraderas en nuestra vida es pedir bendiciones para alguien más o pedir algo que nos permita ser un beneficio para quienes nos rodean.
Mientras crecemos en nuestro camino espiritual, no olvidemos que aún hay muchas almas que nos pueden acompañar en nuestro viaje. Nuestro viaje no se trata del “gran Yo”. Se trata de todos nosotros.

Karen Berg

 

El olivo

Los kabbalistas enseñan que Israel es el centro energético espiritual del mundo, y uno de los árboles más importantes de Israel es el olivo.
¿Qué hace que el olivo sea tan particularmente importante?
Bueno, por un lado, los olivos no pueden ser combinados con otro tipo de árbol. Los árboles de limón pueden combinarse con árboles de naranja, Los árboles de ciruelas se pueden combinar con árboles de duraznos o cerezas. Pero, ¿los olivos? Los olivos sólo pueden sobrevivir como olivos.
Podemos comparar esto con la Luz del Creador.
La Luz se mantiene ella sola. La oscuridad no puede existir con la Luz. Lo único que se puede combinar con la Luz es la Luz.
¿Cómo esto se aplica a nuestra vida?
Lo que esto significa es que no podemos realizar acciones negativas y esperar que los resultados nos satisfagan. Una persona no puede robarle a otra y esperar sentirse satisfecha por el dinero que tomó porque una persona nunca puede sentirse satisfecha con Luz que no se ganó.
A veces estamos tan ocupados con nosotros mismos que no nos tomamos el tiempo de pensar acerca de quiénes somos, qué somos, o a dónde vamos. Debemos tomarnos al menos 20 minutos cada día para evaluar nuestra dirección acerca de qué es realmente nuestra vida, y asegurarnos de que sólo estemos creando positividad y Luz para nosotros mismos y por ende, para el mundo.

Karen Berg

Gracias, Dios

La Biblia nos dice que Abraham “vino con sus días”. Esto significa que todos los días Abraham fue ante el Creador y le rindió cuentas de todas y cada una de las palabras que dijo y de las acciones que realizó durante ese día.
Pero, ¿esto qué significa para nosotros? Claro que no estamos en el nivel de Abraham. Sin embargo, si vivimos nuestra vida con conciencia, entenderemos que hay pequeños pasos proactivos que podemos tomar cada día para elevarnos, incluso si estos pasos son tan simples como ser más amables con las personas en nuestro camino o ayudar a alguien que realmente no queremos ayudar.
Si hacemos esto, entonces, como Abraham, podremos ir frente al Creador al final de cada día un poco más elevados que el día anterior y podremos decir: “Gracias, Dios, por este día. Esto es lo que hice con él”.

Karen Berg

 

No te detengas

Está escrito que las personas espirituales estás relacionadas con los venados. ¿Por qué los venados? ¿Por qué no los chitas, por ejemplo? Sí, los venados son rápidos y ágiles, pero también los chitas son rápidos.
El secreto es que a pesar de que los chitas puedan correr muy muy rápido, cuando su presa se escapa, dicen: “Soy tan rápido que puedo parar y atrapar al siguiente”. Pero el venado nunca se detiene. En vez de eso, corre grandes distancias, perseverando detrás de su meta.
Estamos destinados a ser como el venado. Mientras tengamos aire en nuestros pulmonesy luz en nuestros ojos, aún no hemos hecho lo que vinimos a hacer aquí.
Constantemente debemos correr hacia adelante para cumplir nuestro propósito.

Karen Berg

 

El poder del mensajero

Cada uno de nosotros es un mensajero con quien sea que estemos hablando. Esto es un gran regalo, tanto para esa persona e incluso más para nosotros. Mientras más seamos capaces de canalizar la Luz del Creador a la vida de alguien más, más iluminados serán nuestros caminos en nuestros propios bosques.
Desafortunadamente, muchas veces entorpecemos nuestro propio camino. Olvidamos, o no nos damos cuenta de que somos el mensajero, y no el mensaje. Cuando esto ocurre, tendemos a recibir los mensajes incorrectos e ir por mal camino.
La clave es sacarnos a nosotros mismos de la película cuando estemos escuchando y ayudando a otros

Karen Berg

 

Hablando de evolucionar

Tú ya sabes que a los humanos nos pusieron en este planeta para crecer espiritualmente. Pero, ¿para qué? Podemos aislarnos y volvernos reconocidos eruditos espirituales, citando versos espirituales a diestra y siniestra. Pero el crecimiento espiritual no se trata realmente de esto. Para crear una evolución espiritual interior, debemos aprender a sentir, a empujarnos fuera de nosotros mismos, a extender nuestro amor y ocupación los unos por los otros.
Nuestras acciones no tienen que ser enormes o grandiosas. Pueden ser tan simples como hacer que un extraño se sienta mejor, o un amigo esté más motivado a involucrarse en su vida. En última instancia, el punto es abrir nuestro corazón y sentir el dolor de otros.
Todos nosotros nos damos cuenta y vemos las cosas que ocurren a nuestro alrededor. El dolor y la destrucción son abrumadores. El mundo está herido, y tenemos que actuar.
Nuestra elección es meditar por las personas desde arriba en una torre de marfil, o de verdad sentir su dolor dentro de nosotros y hacer la diferencia desde abajo.

Karen Berg

 

Siempre podemos cambiar

Un kabbalista estaba caminando tarde en la noche por las calles de su pequeño pueblo cuando vio a un zapatero que aún seguía trabajando duro en su tienda. Curioso, el kabbalista decidió entrar a la tienda. Cuando abrió la puerta, vio que la vela iluminando la tienda estaba a punto de acabarse, así que él le dijo al zapatero: “¡Vete a dormir! ¿Por qué trabajas hasta tan tarde? Es hora de que dejes de trabajar”.
El zapatero respondió: “Mientras que la Luz siga brillando, tengo tiempo para trabajar, tiempo de arreglar y tiempo para reparar”. En ese punto, el kabbalista se dio cuenta de que el zapatero no hablaba de arreglar zapatos, ¡hablaba de la Luz del alma!
Mientras que la Luz siga brillando dentro de nosotros, tenemos la habilidad de cambiar y conectar con el Creador.

Karen Berg