Sabiduría Antigua, Respuestas Modernas

Afinación SemanalCategory Archives

Somos seres crecientes

 nacimos para aprender nacimos para aprender

Somos seres humanos, pero quizá sea más preciso decir que somos seres crecientes. No nacimos perfectos, y el Creador no pretende que lo seamos. El Creador sabe que en la vida cometeremos errores y caeremos. Al igual que un niño que aprende a caminar, caer forma parte del proceso. Nunca debemos tener miedo de cometer errores. La experiencia humana está basada en el hecho de que nos equivocaremos. Como un invierno que nos lleva a una primavera, nuestras caídas nos llevan a nuestro ascenso. Toda exhalación es seguida de una inhalación. La noche siempre precederá al día. Este es el sistema que el Creador creó para nosotros y nunca debemos estar avergonzados por estar en él. Nacimos para cometer errores. También nacimos para aprender de ellos con el fin de continuar ascendiendo en nuestro camino espiritual, volvernos mejores y más sabios. Esta semana, el cosmos nos ofrece la sabiduría de conocer y aceptar nuestros errores, y la fortaleza para levantarnos después de caer. Recibimos amor que nos faculta para levantarnos y continuar nuestro viaje. Esta semana nos envían la claridad para entender que nuestros errores forman parte de la vida. Somos bendecidos con el amor propio y la perspectiva positiva necesarios para levantarnos y ascender nuevamente.

Sin coerción en Espiritualidad

creadoresNo hay coerción en la espiritualidad ¿Qué significa realmente este principio espiritual? Significa que si estás haciendo algo debido a que otra persona dijo que deberías hacerlo y no porque provienen de tu propio deseo, esa acción no traerá Luz para ti.

El creador manifestó este mundo para que pudiéramos ser la causa de nuestro propio destino, la fuente de nuestra propia realización.

En la esencia de este universo se encuentra la ley espiritual que solo podemos sentir verdaderamente alegría solo cuando somos la causa de nuestro destino.

No fuimos traídos a esta vida para ser seguidores. Vinimos aquí para ser co-creadores

El poder de elegir

PremioNos acercamos más a nuestros seres perfeccionados cada vez que renunciamos a un deseo egoísta y decidimos compartir en su lugar como también cada vez que elegimos nuestra respuesta en lugar de simplemente reaccionar.
Y con cada cambio para mejor recibimos más Luz.
Y con cada cambio para mejor recibimos más Luz.

Espiritualidad proactiva – Del 12 al 18 de enero de 2014

Las personas tienden a rezar más cuando están en problemas.
Sin importar cuán evolucionados espiritualmente pensemos que somos, todos hacemos esto de alguna manera. Cuando las cosas salen mal, comenzamos a reexaminar nuestra vida. Decidimos comenzar a hacer que cada día valga la pena, a compartir más con nuestros seres queridos y a dedicarnos a una vida guiada por los principios espirituales.
Esto es a lo que mi padre y maestro, el Rav Berg, frecuentemente se referiría como Espiritualidad Reactiva. De hecho, puede que sea la Espiritualidad Reactiva lo que te trajo a un camino espiritual en primer lugar. Quizás atravesabas un periodo difícil y necesitabas alguna guía, o quizás sentiste algún vacío, un anhelo por algo más.
Eventualmente, para permanecer en un camino espiritual es esencial hacer el cambio hacia la Espiritualidad Proactiva.
No tenemos que esperar a que las cosas salgan mal en nuestra vida para empujarnos a cambiar. No necesitamos las llamadas de atención para comenzar a tomar acciones. No queremos una vida de subidas y bajadas, de días buenos y días malos, de elevaciones extremas seguidas de caídas aparatosas. Es 100% posible que cada día sea un poco mejor que el anterior, que seamos un poco más fuertes de lo que éramos ayer y que estemos un poco más cerca de la realización plena.
Cuando las cosas salen bien para nosotros, podemos utilizar esa energía y enfocarla en hacer cosas buenas para los demás. Cuando la vida resulta genial, es el momento en el que más queremos comprometernos con el cambio y con el crecimiento personal, salir de nuestra zona de comodidad y amar a nuestro prójimo de manera más incondicional.
Éste es el camino de la Espiritualidad Proactiva.
Es parte de la naturaleza humana buscar la Luz dentro de nuestras horas más oscuras, pero es lo que hacemos en los momentos en los que sentimos la Luz lo que nos llevará a través de las horas más oscuras.
Todo lo mejor,
Yehuda Berg

Pequeños saltos de fe – Del 5 al 13 de enero de 2014

Los kabbalistas enseñan que esta es una semana increíblemente especial, hablando en términos energéticos. La infame historia del Mar Rojo dividiéndose en dos ocurrió en la historia bíblica de esa semana. En el Centro de Kabbalah enseñamos que esto no es simplemente una historia acerca de figuras bíblicas, sino que de hecho se trata acerca de nosotros. La historia es un código profundo sobre cómo manejar los desafíos que parecen tan infranqueables para nosotros como podría ser dividir el mar.
Cuando Moisés le pidió por primera vez al Creador que dividiera el mar, el Creador respondió: “¿Por qué me lo pides a mí?”.
Cuando enfrentamos desafíos, tenemos la tendencia a llorar por ayuda. Oramos o rogamos al universo para que ocurra un milagro. Lo que esta historia nos enseña es que de hecho está en nuestras manos hacer que ocurra un milagro. Este principio espiritual es iluminado más tarde en el relato, cuando uno de los israelitas decide lanzarse al agua. No fue sino hasta que estuvo por sumergirse completamente que las aguas comenzaron a separarse milagrosamente.
Para permitir que un milagro tenga lugar se requiere de un salto de fe.
Esperar que el universo arregle nuestros problemas por nosotros nunca solucionará nada. Es cuando juntamos el coraje para enfrentar nuestros problemas que el universo cambiará para intervenir a nuestro favor.
Ningún desafío es imposible de vencer. Esta semana existe una energía disponible que puede ayudarnos a dar los pasos necesarios para enfrentar aquéllos desafíos frente a nosotros.
Con pequeños saltos de fe podemos crear grandes milagros.
Todo lo mejor,
Yehuda Berg

Elevarnos por encima de las estrellas – Del 29 de diciembre de 2013 al 4 de enero de 2014

Una de las preguntas que recibo frecuentemente es: ¿Cuál es la diferencia entre la astrología regular y la astrología kabbalística?
Para empezar, es importante saber que nosotros creemos que el primer astrólogo fue el patriarca Abraham. Su conocimiento acerca de las estrellas y sus influencias fue plasmado por primera vez en su libro, El libro de la formación, y dicha información continúa siendo la base fundamental para la astrología como muchos de nosotros la conocemos en la actualidad.
Sin embargo, Abraham, como todos los antiguos kabbalistas, sabía algo muy profundo. Él sabía que había una conexión entre el propósito de la astrología y el propósito de nuestra vida.
En el Centro de Kabbalah aprendemos que la plenitud es el resultado de crear un balance y tener armonía en nuestra vida. La realización no se alcanza a través del uso de fuentes externas, sino a través de un proceso de crecimiento interno. Después de todo, puedes tener todo el dinero, los autos, las casas, el sexo, las drogas y el alcohol del mundo y aún así no sentirte pleno (¡de hecho, en muchas ocasiones mientras más obtenemos, más problemas, más estrés o más oscuridad experimentamos!). El balance y la armonía son cualidades dentro de nosotros que deben ser despertadas. Ambos son el resultado de descubrir conscientemente la mayor cantidad de aspectos negativos y egoístas de nuestra naturaleza y asumir el compromiso de cambiar para mejor. Mientras más transformamos nuestra negatividad interna por positividad, nos volveremos más plenos en el proceso.
La astrología puede ayudarnos a descubrir lo que requiere un cambio. Si bien puede que alguien utilice su signo astrológico para justificar sus acciones (por ejemplo: “soy Capricornio, así que ¡esa es mi manera de ser!”) la astrología practicada bajo la luz de la Kabbalah dice: “soy Capricornio, así que esto es lo que necesito cambiar”.
Nuestra carta astrológica no está destinada a definirnos, sino a ayudarnos a navegar hacia nuestra plena realización.
La habilidad para elevarnos por encima de las estrellas está siempre en nuestras manos, al simplemente realizar pequeños cambios para mejorar cada día.
Todo lo mejor,
Yehuda Berg

 

Compañerismo – Del 22 al 28 de diciembre de 2013

Reconocer que, sea lo que sea que queramos alcanzar en la vida no podemos hacerlo solos es algo que nos hace ser humildes.
Las otras personas son esenciales para nuestro éxito, sin importar el área en la que deseemos sobresalir. Ya sea en los negocios, en la familia, en cuestiones de salud y en la espiritualidad, para poder volvernos mejores, necesitamos personas que nos ayuden en el camino. Un jugador de basquetbol puede tener todo el talento del mundo, pero si dedica todo su tiempo solo en una cancha, al final su crecimiento se verá atrofiado. El jugador necesita compañeros de equipo que lo apoyen y necesita también oponentes fuertes que lo desafíen.
Escoger sabiamente con quiénes nos rodeamos es una de las llaves para abrir el cerrojo a todas las grandes maravillas que el destino nos tiene preparadas. Necesitamos influencias positivas para levantarnos cuando estemos abajo, maestros que nos empujen a crecer y amigos que puedan hacernos reír incluso en los momentos en los que lo único que queremos hacer es llorar.
Fortalecemos esas relaciones a través del poder de la apreciación. Al recorrer el kilómetro extra para estar allí el uno para el otro, creamos un circuito de energía que nos une y nos hace indestructibles.
Es así como podemos superar los desafíos.
Es así como podemos ver nuestros temores cara a cara.
Es así como podemos volvernos mejores personas con cada día que pasa.
Es así como podemos hacer que nuestros sueños se vuelvan realidad.
Con compañeros, creamos vidas mejores para nosotros mientras construimos un mundo mejor para el mañana.
Todo lo mejor,
Yehuda Berg

 

La bendición de la adversidad – Del 15 al 21 de diciembre de 2013

Es importante contar tus bendiciones. Esto es lo que atrae más bendiciones. Esto también promueve una actitud positiva, una naturaleza proactiva y una habilidad para experimentar todo lo bueno que está a tu alrededor.
Si uno realizara una lista de sus bendiciones podría incluir a la familia y a los amigos, la carrera y los logros, la salud, la prosperidad, las posesiones materiales o la sabiduría que ha cambiado su vida para mejor. Pero ¿Cuántos de nosotros toman en cuenta a las adversidades cuando se trata de pensar en todo por lo cual debemos estar agradecidos?
Cada dificultad que has experimentado en el pasado te ha traído hasta donde estás el día de hoy. Quizás te hizo más fuerte, más sabio, más empático o menos prejuicioso. Tal vez te trajo a un mejor lugar al alejarte de un mal camino en el que te encontrabas. Cualquiera que sea el caso, no debería haber duda en ti de que los obstáculos y las barreras que una vez nos desafiaron, al final nos sirvieron para bien.
Cada uno de nosotros tiene la habilidad de tomar cualquier caos en nuestra vida y convertirlo en una bendición, comenzando con simplemente entender que ya es una bendición.
Cualquier oscuridad que experimentamos nos guía hacia la Luz.
Cuando cuentes tus bendiciones, incluye las adversidades. Aquello que nos desafía el día de hoy nos hace mucho mejores mañana.
Todo lo mejor,
Yehuda Berg

Trabajando con el universo – Del 1 al 7 de diciembre de 2013

Cuando algo va mal, es tan fácil señalar con el dedo.
Culpamos a nuestros amigos. Culpamos a nuestros esposos. Culpamos al chico que nos cerró el paso en el tráfico esta mañana. Y cuando las cosas están completamente caóticas, quizás hasta culpamos a Dios.
A veces, nuestra acción de culpar parece totalmente justificada. Si nuestro vuelo es cancelado, culpamos a la aerolínea. Si nuestro teléfono celular no tiene recepción, culpamos a nuestro proveedor de servicio. Si la cena es mala ¡culpamos al chef!
Todo se puede justificar. Pero ¿cómo nos beneficia toda esta acción de culpar? Seguro, se siente bien momentáneamente pero ¿de verdad resuelve eso nuestros problemas? ¿Acaso eso repara el hecho de que no tenemos recepción en nuestro teléfono celular? ¿Mejora la calidad de nuestras relaciones? ¿Nos trae más o menos alegría y plenitud?
Todas éstas son preguntas que, por lo general, mucha gente no realizan. Pero los kabbalistas estaban siempre haciendo estas interrogantes.
En el Centro de Kabbalah aprendemos que una de las razones por las cuales estamos tan propensos a sentir emociones como la ira, la culpa y la frustración es porque estamos obsesionados sólo con una parte película. Estamos enfocados únicamente en la situación en nuestras manos. Pero existe una película mucho más grande, una en la que el universo está en control en este momento, y este momento es una parte muy pequeña de un gran rompecabezas. También sabemos que el universo está siempre trabajando a nuestro favor, sin importar la situación.
Una gran parte de aplicar espiritualidad en nuestra vida diaria es confiar en el universo. En lugar de ubicar a los culpables, acoge la situación con la certeza de que proviene del Creador. La certeza tiene el poder de transformar la ira y la frustración en aceptación y paz. No sólo eso, esto te inspira a que comiences a buscar la película completa. Ahora, ¡estás trabajando con el universo en lugar de estar peleando contra él!
El culpar sólo te mantiene atascado en un momento. Al simplemente aceptar que todo es para nuestro beneficio, podemos seguir hacia delante de manera proactiva.
Todo lo mejor,
Yehuda Berg

La oportunidad de la vida

No hay nada que viva de manera independiente por sí mismo. Todos los animales, seres humanos, incluso los planetas en sí dependen de algo. Los planetas dependen del sol. Los animales dependen de otros animales. Las personas dependen de otras personas.
De esto aprendemos que siempre hay un lugar y un espacio para escucharnos entre nosotros, para ser parte de la vida de otro. Así que si elegimos vivir como alguien solitario, perdemos una de las oportunidades más grandes que la vida nos concede.
La vida fue creada como un gran recipiente para que todos viviéramos con todos. Sólo podemos esperar compartir nuestro recipiente con otros que tengan la misma mentalidad. Pero incluso si no encontramos nuestro nicho rápidamente, no debemos preocuparnos. Muchas veces, esta es sólo la manera del Creador de darnos una oportunidad para ir por encima de nuestra situación y levantarnos por encima de las circunstancias. Incluso lo negativo está aquí para ayudarnos en nuestro crecimiento.

Karen Berg