Sabiduría Antigua, Respuestas Modernas

El código del tiempo

EL CÓDIGO DEL TIEMPO

Según el calendario de la Kabbalah, en la noche de Pésaj se abre una ventana única de oportunidad en el universo. La puerta de la prisión se abre de repente. Entonces tenemos la oportunidad de escapar de la prisión de nuestro ego, nuestros miedos y nuestras inseguridades.

Esta abertura fue de hecho creada hace unos 3.300 años, cuando los Israelitas fueron liberados de la esclavitud en esa misma fecha.

La libertad que apareció en Egipto fue con un solo propósito: crear una reserva de energía para todas las futuras generaciones, de forma que pudiéramos acceder al poder de la libertad en nuestras propias vidas.

Los físicos modernos nos cuentan que la energía nunca desaparece. La misma energía espiritual de libertad vuelve cada año en la noche de Pésaj.

El tiempo es como una rueda que gira. La libertad que tuvimos a nuestra disposición hace tres mil años vuelve de nuevo en esta fecha exacta. Los hechos que nos ocurren no pasan por nuestra vida como trenes de mercancías sin regreso. Nos movemos por la rueda del tiempo mientras esta gira, volviendo a visitar los mismos momentos cada año. Lo único que cambia son los “decorados” que nos ofrecen la ilusión de un nuevo año y una vida diferente.

EL DECIMOQUINTO DÍA DE ARIES

Según la astrología kabbalística, Aries es el primer signo del Zodíaco, el padre de todos los meses del año. El signo de Aries está representador por el carnero, que era considerado un animal sagrado por los antiguos egipcios. Los egipcios no adoraban al animal en sí mismo, sino a la energía espiritual que representa. Lo llamaban el Dios Ra. No es una coincidencia que el nombre Ra se corresponda también con las iniciales de las palabras en arameo ratzón atzeret, que significan deseo egoísta.

Durante la festividad de Pésaj se nos brinda la oportunidad de activar la restricción sobre nuestro Deseo de Recibir para Nosotros Mismos. Revelamos la cara positiva de Aries -el poder de rejuvenecimiento- para inyectar orden y libertad verdadera a nuestras vidas.

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