Sabiduría Antigua, Respuestas Modernas

La Luz de Jánuca 2012

Durante Jánuca no celebramos ni el milagro del tarro de aceite ni la victoria sobre el imperio griego, sino más bien, la conexión con las Sefirot de Hod y Biná y la conciencia de Zeir Anpín, el deseo de compartir. La conexión con las Sefirot de Biná y Hod fortalece nuestro ADN físico y espiritual, así como aquel del mundo a nuestro alrededor, nuestra relación con otros, nuestra relación con las fuerzas de la naturaleza, y demás. La conciencia de una festividad de ocho días señala nuestra oportunidad de elevarmos del marco de trabajo de las siete Sefirot inferiores, conectándonos con la reserva de energía cósmica de los mundos superiores.
Antes de encender las velas de Jánuca, primero debemos estar en un estado de desear dar y compartir, así como una llama puede encender otra llama sin disminuirse. Mientras cada vela es encendida, se nos recuerda cómo dar y compartir con abundancia. Las velas también nos proporcionan un canal para la transferencia de energía en virtud de una estructura interna que forma una conexión entre nuestro mundo y los mundos superiores. El Arí escribe: “El secreto de los ocho días de Jánuca: Maljut recibe la Luz de la Sefirá de Hod misma, no a través de Zeir Anpin”. Sin el esquema y el circuito de las velas y las meditaciones, seria imposible conectarse directamente con la energía pura de Biná. Las velas, o mechas de aceite, son un medio para atraer la Luz de Biná de Netsaj, Biná de Hod y Biná de Yesod hacia nosotros. El milagro de Jánuca es el resultado de esta conexión con Hod, que hace posible, durante los ocho días de Jánuca, llevar mente sobre materia usando el poder del pensamiento. Debemos integrar las meditaciones al acto de encender las velas, mientras crean canales pare que la Luz fluya hacia nosotros y nutra cada parte de nuestro mundo, vacunándonos contra la negatividad durante el año siguiente. Este conocimiento en si mismo forma parte de nuestra conexión.

La primera noche, 8 de diciembre de 2012.
Recibimos la Luz de Maljut en la vasija de Biná.
Encendemos 1 vela y el Shamash después del anochecer.

La segunda noche, 9 de diciembre de 2012.
Recibirnos la Luz de Yesod en la vasija de Jésed.
Encendemos 2 velas y el Shamash después del anochecer.

La tercera noche, 10 de diciembre de 2012.
Recibimos la Luz de Hod en la vasija de Guevurá.
Encendemos 3 velas y el Shamash después del anochecer.

La cuarta noche, 11 de diciembre de 2012.
Recibimos La Luz de Nétsaj en la vasija de Tiféret.
Encendemos 4 velas y el Shamash  antes de la puesta de sol.

La quinta noche. 12 de diciembre de 2012.
Recibimos la Luz de Tiféret en la vasija de Nétsaj
Encendemos 5 velas y el Shamash  después del anochecer.

La sexta noche, 13 de diciembre de 2012.
Recibimos la Luz de Guevurá en la vasija de Hod.
Encendemos 6 velas y el Shamash después del anochecer.

La séptima noche, 14 de diciembre de 2012.
Recibimos La Luz de Jésed en la vasija de Yesod. , .
Encendemos 7 velas y el Shamash después del anochecer.

La octava noche, 15 de diciembre de 2012.
Recibimos la Luz de Biná en La vasija de Maljut.
Encendemos 8 velas y el Shamash después del anochecer.

Nota à Shamash  – vela de encendido

 

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